
A todos nos gusta que nos ayuden si tenemos algún problema, ya sea físico, psicológico o social, ¿no?
A lo mejor la clave para solucionar tu dilema, está en que ayudes a resolver el de otros; de la manera que sea, porque un poco de ayuda (de cualquier tipo) siempre viene bien, y siempre la van a agradecer.
Particularmente, creo que entre nosotros los jóvenes, es mucho más fácil ayudarnos, ya que tenemos edades, comportamientos y problemas similares. Aunque la verdad, hay de todo.
Aun así, yo sé que a muchos jóvenes no les da por ayudar, no le dan impotancia a ese asunto, por ello soy partidaria de dar información en institutos y centros sobre organizaciones humanitarias de jóvenes o de cualquier edad; porque a lo mejor, lo que hace que no se interesen por la solidaridad es que no saben lo que en verdad es.
En mi opinión, lo más importante, es no quedarte de brazos cruzados, cualquier acción solidaria por pequeña o ínfima que creas que sea te va a hacer sentir realmente bien contigo mismo y, bueno, a la persona/as que ayudes mucho más. =)
No basta con decir que eres solidario, sino demostrarlo también.